5 Claves del Seguro Todo Riesgo Construcción que debes conocer
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5 Claves del seguro Todo Riesgo Construcción (TRC) que debes conocer
Cuando pensamos en los seguros para un proyecto de construcción, la mente suele volar hacia escenarios dramáticos como incendios, derrumbes o accidentes en la obra. La idea general es que estas pólizas cubren la reparación de daños físicos, sin embargo, esta visión es apenas la punta del iceberg.
La realidad es mucho más compleja y favorable para el dueño del proyecto. Las pólizas de Todo Riesgo Construcción (TRC), también conocidas en la industria como «Seguro de Ingeniería», están diseñadas para cubrir riesgos financieros y estratégicos que la mayoría desconoce.
No se trata solo de reponer ladrillos, sino de proteger la viabilidad económica y operativa de la inversión. A continuación, revelamos 5 de los aspectos más importantes de estos seguros.
1. No solo cubre la obra: protege el ciclo de vida completo del proyecto
Es un error común creer que la cobertura de un seguro TRC comienza cuando la primera máquina llega al terreno y termina con la entrega de llaves. En realidad, su alcance es mucho más amplio y puede configurarse para proteger el proyecto desde sus fases más tempranas. La póliza puede abarcar etapas como el diseño, la ingeniería y las adquisiciones, extendiéndose hasta la puesta en marcha y el período de mantenimiento posterior a la finalización.
Al asegurar el ciclo de vida del proyecto, desde la concepción hasta la operación, se proporciona una seguridad continua y se eliminan las peligrosas brechas que podrían surgir entre las diferentes fases. Esta protección abarca no solo los trabajos permanentes y temporales, sino también costos consecuentes como la remoción de escombros tras un siniestro, garantizando que el proyecto esté resguardado de manera consistente.
2. Va más allá del daño material: puede asegurar LAS ganancias futuras
Quizás una de las coberturas adicionales menos conocidas es la de Pérdida Anticipada de beneficios (ALOP). Esta cláusula está diseñada para proteger al mandante o dueño de la obra contra los retrasos en la operación del proyecto que sean consecuencia directa de un siniestro cubierto por la póliza principal.
Su aplicación es directa: la suma asegurada corresponde a la utilidad bruta que la obra proyectaba generar durante el periodo de indemnización. Si un siniestro cubierto, como un incendio durante la construcción, retrasa la fecha programada para el inicio de operaciones, esta cobertura se activa. En términos prácticos, si un incendio retrasa la inauguración de un hotel en seis meses, esta cobertura compensaría al dueño por los ingresos proyectados que se dejaron de percibir durante ese semestre, protegiendo el retorno de la inversión.
Esta cobertura transforma radicalmente el propósito del seguro. Ya no es solo una herramienta para reparar activos físicos dañados, sino un instrumento de protección financiera estratégica. Asegura que el rendimiento económico esperado del proyecto no se vea comprometido por imprevistos durante su construcción.
3. "Todo Riesgo" no significa todos los riesgos: las exclusiones son importantes
El término «Todo Riesgo» puede llevar a la idea errónea de que la póliza cubre absolutamente cualquier evento imaginable. La realidad es que, como todo contrato de seguro, tiene límites y exclusiones bien definidos que son relevantes de conocer. El principio es que cubre todo lo que no está explícitamente excluido.
Entre las exclusiones comunes más importantes se encuentran los daños que no son súbitos ni accidentales, el vicio propio (defectos inherentes del material), el dolo, la negligencia grave, el hurto, las reacciones nucleares y las penalizaciones contractuales o retrasos que no deriven de un siniestro cubierto.
Además, existen exclusiones especiales para industrias de alto riesgo, como proyectos de hidrocarburos, obras hidráulicas, o para zonas geográficas con riesgos particulares, como zonas con escenarios climáticos complejos. Entender estas exclusiones es tan importante como conocer las coberturas, ya que permite tener una visión clara del riesgo real y gestionarlo adecuadamente.
4. Protege de daños a terceros y de los propios errores de diseño
La protección de un seguro TRC se extiende más allá de los bienes del proyecto. La cobertura de Responsabilidad Civil es fundamental, ya que ampara los daños materiales o corporales que la obra pueda ocasionar a terceros. Un matiz clave dentro de esta cobertura es la responsabilidad civil patronal, que protege al asegurado frente a posibles demandas de un trabajador o su familia a causa de un accidente laboral o fallecimiento. Esta cobertura es opcional de contratar y generalmente tiene un costo adicional asociado.
Por otro lado, una de las coberturas más sofisticadas es la de Error de diseño, también conocida por sus cláusulas LEG. Esta protección es muy relevante porque cubre los daños materiales en la obra que se deriven de fallos originados en la fase de planificación o diseño, no solo de accidentes durante la ejecución. Contar con un respaldo para errores que nacen en el núcleo intelectual del proyecto es un activo de valor incalculable.
5. No es solo para edificios: su alcance es muy amplio
Si bien es común asociar el seguro TRC con la construcción de edificios de oficinas o viviendas, su aplicabilidad es mucho más amplia y diversa. Este tipo de póliza está diseñada para amparar una gran variedad de obras de infraestructura, energía y proyectos comerciales e industriales de gran escala.
Su flexibilidad permite asegurar una amplia gama de proyectos, demostrando que no es un producto exclusivo para la edificación tradicional. Algunos ejemplos incluyen:
- Edificios de oficinas y viviendas (condominios, casas)
- Locales comerciales, hoteles y naves industriales
- Infraestructura civil como carreteras y obras hidráulicas
- Proyectos de energía como parques fotovoltaicos o eólicos
- Hospitales, colegios y universidades
Conclusión: Una Herramienta Estratégica, no un Simple Trámite
Como hemos visto, un seguro Todo Riesgo Construcción es mucho más que una póliza contra accidentes. Es una herramienta financiera estratégica compleja, diseñada para proteger el ciclo de vida completo de un proyecto, sus beneficios económicos futuros y su responsabilidad frente a terceros (incluyendo la de sus propios trabajadores).
Al planificar tu próxima obra, pregúntate: ¿Estás considerando todos los riesgos ocultos de tu próximo proyecto, más allá de lo puramente físico? Navegar la complejidad de estas pólizas requiere un conocimiento profundo, y es aquí donde la asesoría de un corredor de seguros experto se vuelve indispensable, actuando como el intermediario clave entre el cliente y la aseguradora para estructurar la protección que el proyecto realmente necesita.